Memorias Atigradas (32) PDF Imprimir E-mail

altSERAPIO VEGA SAAVEDRA: GOLEADOR DEL DECENIO DE 1940 Y ATIGRADO DE POR VIDA 
(Por Raúl Calderón Jemio)

Cochabambino, de la colorida y poética Killaqullu, nació un 23 de marzo de 1919. Practicó el fútbol desde muy temprano y jugó en todas las líneas. Su primer equipo fue “TheStrongest” de Katawi, donde conoció a notables futbolistas que en tiempos posteriores al Chaco también estuvieron en el distrito minero por cuestiones laborales. Desde entonces su vinculación con los colores gualdinegros, que será un compromiso vivencial no sólo como jugador sino también en la dirigencia.

Fue convocado a la Selección de Cochabamba para un certamen nacional efectuado en 1939, en Santa Cruz de la Sierra. Su papel le valió ser reclutado por “Ferroviario” de La Paz. Cual destaca Freddy Oporto, no pasó mucho tiempo para que el aurinegro lo incorpore. Debutará en 1941 y será el centro delantero de la década.

Estuvo junto a grandes como Arraya, Amaral, Achá, Bautista, Saavedra, Grájeda, Inchauste, Z. González, Rodríguez, Gamarra, Viscarra, G. Morales y C. Morales. Asimismo, estuvo en la delantera al lado del legendario Caparelli.

Oporto define su perfil, indicando que no era de gran estatura. Sin embargo, suplía aquello con agilidad y fuerza.  Sus saltos superando a defensores rivales y certeros cabezazos hicieron que sea conocido como “Cabecita de Oro”. Además, característicos eran sus rápidos ingresos al área, que culminaban en remates de derecha o izquierda. De ser necesario, recurría a tiros acomodados de media distancia.

Evitaba reclamar los empellones que frecuentemente recibía de adversarios. Prefería concentrarse en mantener su ímpetu y ritmo.

Hizo los célebres tres goles del triunfo ante “Independiente” de Buenos Aires, en noviembre de 1941. No se olvide que el rojo de Avellaneda traía al goleador del continente, el paraguayo Erico y un golero de selección, Bello. Pero el valluno atrajo la atención de la tribuna y fue figura. Recibió los mayores elogios, al igual que el arquero Arraya.

Mas no sólo dio su energía y capacidad como jugador. También alentó la práctica de otros deportes por parte de “The Strongest”, como ser el baloncesto femenino.

Cerró su trayectoria de delantero gualdinegro al comenzar la era del profesionalismo, en 1950.  Pero el apego a los colores con los que tuvo sus máximas glorias era inmenso. Es así que ya retirado del fútbol competitivo, incursionó en labor directiva. Encabezó el Comité de Fútbol del Tigre en épocas de sucesivos éxitos deportivos e institucionales y de resurgimiento luego de la tragedia (1969). Colaboró a presidentes notables como José Luis de Aranguren, Antonio Asbún y Rafael Mendoza. Al igual que en el campo de juego, mantuvo su honestidad y solidaridad por sobre todo.

También fue dedicado hombre de familia. Formó su hogar con doña Lola Medinaceli.   

Bordeando los 70 años, una vez más aportó a su querida Institución. En 1986, según se aprecia en el periódico Hoy, encabezó el Jurado Electoral a cargo del proceso que llevó a la presidencia aurinegra a Efraín Gutiérrez. Cabe señalar que ese año, en cual se consagraron Castillo y Villegas, el título liguero será stronguista.

En síntesis, Vega constituye un referente en calidad de centro delantero, compañero de equipo, y luego comprometido dirigente. No es el único en haber seguido ese camino. Ellos son quienes junto a la hinchada han engrandecido al Tigre y, por eso, serán siempre recordados con admiración.

Fuentes y bibliografía:
Hoy, marzo de 1986.
La Razón, noviembre de 1941.
La Razón, The Strongest: 100 años de garra, 1908-2008, segunda edición, La Paz, 2008.
Oporto Lens, Freddy, “El libro de oro de The Strongest”, Vol. I, La Paz, Imprenta “Catacora”, 1989.
Ramos Flores, Marcelo, “Diccionario Biográfico Preliminar”, en Rosario Aguilar Medina y otros/as, Memorias, fútbol, gloria y bolivianidad: The Strongest, 100 años, 1908-2008, La Paz, Carrera de Historia, UMSA, 2008, pp. 50-63.